
El diseño digital es para mí
otra forma de puesta en escena.
Del artista al
diseñador digital.
Mi trabajo como diseñador digital no comenzó frente a una computadora. Comenzó en el escenario.
Muchos años en la danza, el teatro y la performance moldearon mi mirada sobre el espacio, el cuerpo, la luz, el ritmo y la puesta en escena. Con la fotografía se sumó el trabajo con la imagen individual: ese instante en el que una personalidad artística se vuelve visible sin necesidad de ser explicada.
Por eso, mi camino hacia el diseño digital no fue un cambio de profesión, sino una ampliación de mi trabajo artístico.
Hoy vinculo esas experiencias con las posibilidades del diseño digital. En particular, cuando trabajo con artistas, no me interesa solamente qué mostrar, sino cómo hacer visible una identidad artística.
Conozco esa pregunta por experiencia propia: ¿cómo representar a una persona y a su obra sin reducirlas a una forma convencional, una categoría o un producto?
Por eso mi trabajo nace del diálogo. El diseño, la fotografía, la tipografía, el movimiento y la tecnología digital no están al servicio de un estilo predeterminado, sino de la persona y de su lenguaje artístico.
El diseño digital es para mí otra forma de puesta en escena.
Distintos trabajos
necesitan distintos espacios.
ESCENARIO
DIGITAL
Movimiento · Imagen · Espacio · Tiempo
El escenario no termina
en el borde de la pantalla.
IDENTIDAD
ARTÍSTICA
Identidad · Fotografía · Diseño web
No todos los artistas necesitan la misma imagen.
No todos los trabajos necesitan el mismo espacio.
EXPOSICIÓN
DIGITAL
Fotografía · Imagen · Interacción
La pantalla puede convertirse en un espacio escénico,
no solo en una superficie donde se muestra algo.
INFORMACIÓN
Y ESTRUCTURA
Identidad · Información · Diseño web
La claridad no tiene por qué
significar neutralidad.
El diseño comienza con una mirada.